El ciclo de encuentros con los escritores y escritoras finalistas de los Premios Mandarache y Hache ha arrancado este martes, 18 de diciembre, con la visita a Cartagena de Gisela Pou, quien ha mantenido un encuentro con los jóvenes lectores inscritos en los comités de lectura del jurado. 

Pou es candidata al Hache 2019 por su novela “La joven de la medianoche”, protagonizada por una chica que viaja a Berlín en busca de una amiga de su abuela que durante su juventud fue catadora de los platos de Adolf Hitler, por el temor de ser envenenado. Una novela sobre el miedo y sobre la necesidad de superarlo.

Gisela Pou ha comenzado manifestando que estar con alumnos de estas edades “es un placer inmenso, porque es para ellos para quien escribes tus libros, y es en estas edades donde se despierta el hábito lector y el deseo de entender y entrar en historias.”.

Asimismo, la autora considera que “es fantástico” que el jurado de este certamen sea el más grande del mundo, porque realmente es el público quien tiene la última palabra. “Puede que un libro tenga fama porque es muy promocionado pero luego no funciona, por eso es importante conocer de primera mano las impresiones de los lectores que ya han accedido a la obra y que compartan su opinión”, ha explicado Pou.

Del encuentro con los alumnos, Pou destaca la importancia de “poder hablar y dialogar acerca de la novela”. La escritora ha comenzado su intercambio con los alumnos explicando el proceso por el que pasa un autor cuando escribe una novela.

Así, les ha explicado que “el de escritor es un oficio muy solitario, de trabajar a solas en tu despacho, en tu habitación, con tu ordenador y contigo misma. Después pasa a la editorial y de ahí lo ponen a la venta en librería y lo pierdes, ahora con este proceso es como volver a reencontrarme con mi obra y ver cómo le llega al público”.